Illanes & Vera nació de una observación directa: los funcionarios públicos que enfrentaban conflictos laborales quedaban mal representados. Los laboralistas generalistas desconocen el Estatuto Administrativo. Los abogados administrativistas no se especializan en defensa del trabajador. El resultado era siempre el mismo: el funcionario llegaba tarde, mal preparado, o sin entender las opciones reales que tenía.
Cuando el empleador es el Estado, las reglas cambian en todo. El plazo para reclamar no es el mismo. Las instituciones no son las mismas. Los procedimientos disciplinarios no funcionan igual. Y las consecuencias —la pérdida del empleo, la hoja de vida, la carrera— tienen un peso distinto.
"Dominar el sistema público no requiere lecturas ocasionales. Requiere haberlo habitado."
Los dos socios fundadores tienen en común una cosa: conocen el sector público desde adentro. No como observadores externos ni como consultores. Como personas que operaron dentro de sus lógicas, entendieron sus tiempos reales y aprendieron en qué momentos una decisión puede revertirse y en cuáles no.
Eso es lo que ofrecen: experiencia que se convierte en estrategia, no en orientación general. Si su caso tiene fundamento, se lo dicen y lo representan. Si no lo tiene, también se lo dicen. Sin falsas esperanzas. Sin diagnósticos ambiguos.